Puede que los Juegos Olímpicos hayan terminado, pero el espíritu deportivo seguirá vivo en la feria Materials Show de Portland, y nosotros también estaremos allí. OrthoLite estará presente con nuestra gama completa de plantillas diseñadas para adaptarse a todo tipo de calzado, desde el de moda hasta el de alto rendimiento.
En homenaje al deporte, vamos a centrarnos en una de nuestras categorías tradicionales: el running.
En los últimos años, el debate en el sector se ha centrado en las innovaciones a gran escala: mayor altura de la suela, placas de propulsión, espumas supercríticas y geometrías en constante evolución. Estos cambios estructurales han transformado el rendimiento de las zapatillas.
Pero la experiencia del corredor, así como la comodidad y el rendimiento de las zapatillas, se definen —y siempre se definirán— en última instancia en el punto de contacto: ahí donde el pie entra en contacto con la zapatilla, milla tras milla. La verdadera base del running no es solo la estructura que rodea el pie, sino el sistema que hay justo debajo de él.
OrthoLite lleva contribuyendo a sentar esas bases desde 1997. Desde zapatillas de entrenamiento diario para recorrer muchas millas hasta modelos de competición con placa de carbono, nuestras plantillas han acumulado cientos de millones de millas con corredores de todo el mundo. A lo largo de cada bloque de entrenamiento, cada sesión de ritmo y cada meta superada, hay una verdad que siempre se ha mantenido constante: el verdadero rendimiento empieza en los pies.
En primer plano: Rebound
Para empezar, unos datos sobre el rebote: esa sensación de respuesta que notan los corredores en el momento en que el pie toca el suelo. Es una de las características más notables de la pisada en unas zapatillas de running de alto rendimiento, y también es un indicador de rendimiento que se puede medir.
- Técnicamente, el rebote se refiere a la devolución de energía. Cada pisada transmite fuerza a la espuma de la entresuela. Las espumas con menor rebote absorben más energía y la disipan, mientras que las de mayor rebote devuelven una mayor parte de esa energía al corredor, lo que contribuye a una pisada más ágil que ayuda a impulsar el movimiento hacia delante.
- Los materiales de alto rebote no generan energía nueva. En cambio, minimizan la pérdida de energía mecánica durante la compresión y la liberación. En unas zapatillas de running bien diseñadas —en combinación con la geometría, las placas y el diseño de la suela exterior—, este mayor retorno de energía puede mejorar la eficiencia de la zancada, reducir el esfuerzo muscular en largas distancias y ayudarte a conseguir mejores resultados.
- Pero el rebote no es solo física, también es una cuestión de percepción. Una espuma que en el laboratorio presenta un rebote elevado puede dar una sensación muy diferente al correr, dependiendo del corredor y de la estructura general de la zapatilla. Factores como el grosor de la suela, la altura, la rigidez de la placa, la geometría del rocker y la mecánica de la zancada de cada uno influyen en cómo se percibe ese retorno de energía. Para un corredor puede parecer muy propulsivo; para otro, más controlado y estable.
- Ninguna espuma puede alcanzar un retorno energético del 100 %. Siempre se disipará algo de energía en forma de calor durante el impacto y la compresión. Ese equilibrio es importante: un rebote muy alto sin el control suficiente puede dar sensación de inestabilidad o de ser demasiado rebotante.
- La temperatura también influye. Cuando hace más calor, las espumas suelen resultar más blandas y flexibles. En ambientes más fríos, pueden parecer más firmes y un poco menos sensibles.
- Esto nos lleva a una cuestión de diseño importante para los diseñadores de calzado: ¿cómo se consigue que la plataforma de la entresuela mantenga su función hasta llegar al pie del corredor?
Te lo ponemos fácil. La serie OrthoLite X es una gama de formulaciones de alto rebote y alto rendimiento que ofrecen una elasticidad personalizada para ajustar el rendimiento y la sensación a tu aplicación de plantillas.
OrthoLite® X Series™: Te cubrimos las espaldas
La serie OrthoLite® X es una gama de formulaciones de alto rendimiento y gran rebote, diseñadas para ayudar a los diseñadores de calzado a ajustar la elasticidad bajo el pie y mantener el perfil energético de sus plataformas de running. Seguramente has dedicado un montón de horas a diseñar la geometría de la entresuela, el compuesto de espuma, la integración de la placa y el perfil de balanceo para conseguir una experiencia de carrera específica. Las plantillas de la serie X están diseñadas para proteger y potenciar esa intención, en lugar de amortiguarla.
Piensa en la serie X como un rebote ajustado con precisión para la parte superior de tu zapatilla. Con cuatro formulaciones y índices de elasticidad que van del 25 al 40, las plantillas de la serie X te ayudan a:
- Una transferencia de energía más fluida desde la entresuela hasta el pie
- Menor pérdida de energía en la línea superior
- Una sensación más constante al pisar con el paso del tiempo
- Una sensación de conducción más suave y con mayor capacidad de respuesta
- Gran transpirabilidad y buena gestión de la humedad
Y, como todas las fórmulas de OrthoLite, siguen siendo ligeras, lavables, transpirables y muy duraderas, y mantienen su amortiguación y rebote durante toda la vida útil del calzado.
Porque si la entresuela es tu motor, la plantilla no debería ser el freno. Saca todo el partido a tu plataforma de running con la serie OrthoLite X: X25 · X35 · X40 · X55
